Las principales creencias de la Iglesia Adventista del Séptimo Día pueden resumirse con siete palabras o frases: Las Escrituras, la salvación, el santuario, el sábado, la segunda venida, el estado de los muertos, y el espíritu de profecía.
Todas las creencias adventistas tienen su fundamento en la Biblia y en la inspiración de sus escritores por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:21). Esta dependencia de la Biblia se contrasta con las doctrinas o tradiciones humanas (Mateo 15:9). La Biblia es útil para corregir, reprender e instruir (2 Timoteo 3:16), así como para la guia en la vida cristiana (Salmo 119:105). Aquí puedes encontrar otras creencias fundamentales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
La salvación bíblica se encuentra solamente en Jesucristo y en su justicia, y no en ninguna obra ni mérito humano. Efesios 2:8 lo afirma claramente, “Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Esta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios.” El pecado separa a la humanidad de Dios y merecemos morir; pero Jesús entregó su vida como regalo para que toda la humanidad pueda tener vida eterna (Romanos 6:23).
La salvación a través de Jesús era tan importante para Dios, que decidió explicar a la humanidad su funcionamiento mediante los servicios de un templo o santuario terrenal modelado a imagen del verdadero santuario en el cielo (Hebreos 8:1-2). Además, el santuario terrenal permitía a Dios morar entre su pueblo sin destruirlo con su gloria (Éxodo 25:8; Levítico 16:2). Los servicios del templo mostraban de forma tangible cómo la humanidad podía reconciliarse con Dios mediante la muerte de un cordero perfecto, simbolizando la futura muerte del Cordero de Dios sin mancha (Juan 1:29). Y así, la muerte de Jesús abrió camino nuevo y vivo hacia Dios (Hebreos 10:20), haciendo posible que toda la humanidad se acerque con confianza al trono de la gracia en momentos de necesidad (Hebreos 4:15-16).
Imagina el sábado como un santuario construido en el tiempo. Al igual que el santuario físico era un lugar especial apartado para encontrarse con Dios, el sábado es un período especial de descanso de 24 horas apartado para encontrarse con Dios (Éxodo 20:8-11). Dios es amor (1 Juan 4:8). El amor anhela una relación. Debido a este amor, Dios creó el sábado (Génesis 2:2-3) como un aniversario o cita cada semana para cultivar su relación con la humanidad. Además, este aniversario sirve como una señal para recordar a la humanidad que Dios los salvará y los santificará (Ezequiel 20:12).
Dado que Dios desea una relación personal y directa con la humanidad, pronto enviará a Jesús para reunir de la tierra a quienes le aman (Juan 14:1-3; 1 Tesalonicenses 4:16-18). La segunda venida de Jesús será un acontecimiento inconfundible. Vendrá con el sonido de una gran trompeta (Mateo 24:31), todo ojo lo verá (Apocalipsis 1:7) y su venida será como el relámpago que brilla de oriente a occidente (Mateo 24:27). Jesús también advierte que muchos engaños precederán su venida. Muchos vendrán en su nombre afirmando ser el Cristo, y surgirán falsos profetas que engañarán incluso a los elegidos, si fuera posible (Mateo 24:4, 5, 11, 24).
Pero nosotros no tenemos que estar entre los que serán engañados. Si confiamos en Dios y en su Palabra, no seremos engañados por las decepciones de Satanás. El apóstol Pablo dio al joven Timoteo instrucciones sobre como evitar ser engañado, “Pero los hombres malvados y los engañadores irán de mal en peor: engañarán y serán engañados. Tú, por tu parte, persiste en lo que has aprendido y en lo que te persuadiste, pues sabes de quien has aprendido; tú […] has conocido las sagradas Escrituras las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 3:13-16). Solo leyendo las Escrituras y aferrándonos a su verdad podremos evitar caer en los engaños de Satanás y esperar con esperanza y ilusión la segunda venida de Cristo en gloria. Entonces Él nos llevará a nuestro hogar celestial para vivir con Él para siempre.
Cuando mueren, los muertos no reciben la inmortalidad, ni en el cielo ni en el infierno. Simplemente esperan bajo la tierra la segunda venida de Jesús, como si estuvieran dormidos. La alegría de la segunda venida de Jesús se verá amplificada por la resurrección de los muertos al sonar la última trompeta, cuando los justos que duermen sean despertados de sus tumbas (1 Tesalonicenses 4:13-18). En ese momento, la humanidad recibirá la inmortalidad y cuerpos incorruptibles. “Devorada será la muerte por la victoria” (1 Corintios 15:54). La tumba perderá su poder y Jesucristo logrará la victoria definitiva sobre la muerte (1 Corintios 15:50-57). Los hijos redimidos de Cristo vivirán con Él para siempre en el cielo.
La Biblia afirma que Dios habla a los profetas y revela su voluntad a través de sueños y visiones (Números 12:6). Además, “Lo cierto es que nada hace el Señor sin antes revelarlo a sus siervos los profetas” (Amos 3:7). A lo largo de la Biblia, debido a su gran amor, Dios envió profetas para guiar a la humanidad hacia una relación más profunda con Él y prepararla para la segunda venida de Jesús. Estos mensajeros estaban llenos del espíritu de la profecía (Apocalipsis 19:10). Sin embargo, fueron objeto de burlas, torturados y asesinados porque su enseñanzas no eran bien recibidas (Mateo 23:37).
La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una denominación protestante que surgió del Gran Despertar de la década de 1840, pero, no se constituyó oficialmente como iglesia hasta el año 1863. En la actualidad la Iglesia Adventista de Séptimo Día se ha convertido en una de las confesiones de más rápido crecimiento en Norteamérica contando con casi 22,8 millones de miembros a nivel mundial, repartidos por 212 países (1,2 millones en Norteamérica, y 21,6 millones en el resto del mundo).
Además, el Centro de Investigación Pew encontró que la Iglesia Adventista es la denominación con mayor diversidad racial de Estados Unidos. Los adventistas creen en difundir el mensaje de salvación a través de Jesús y las buenas nuevas de su pronto regreso a todas las personas, sin importar su raza, etnia, nacionalidad, idioma u origen religioso.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día también es conocida principalmente por sus sistemas mundiales de hospitales y educación, su adhesión a las Escrituras, la promoción de la salud integral del cuerpo, y la observancia del sábado como día de reposo bíblico.
Varias publicaciones y documentales han destacado las sistemas de salud y educación de la Iglesia Adventista. La revista National Geographic publicó un artículo titulado Blue Zones [Zonas azules], en el que se afirma lo siguiente: “Los resultados de los estudios científicos han demostrado que, como grupo, ellos [los Adventistas de Séptimo Día] lideran actualmente la lista en los Estados Unidos en cuanto a la mayor esperanza de vida.” Además, tres documentales The Adventists, The Adventists 2, y The Blueprint muestran la obra de esta denominación protestante en los ámbitos de la salud y la educación tanto en Norteamérica como en el resto del mundo.